La película comienza de manera prometedora con un espléndido montaje donde legionarios romanos y jabalíes bailan en perfecta sincronía. Sin embargo, tras esa interesante apertura, la trama se desploma de forma rápida y drástica.
Es una especie de 'Fight Club' diseñado para la era de Instagram. Aunque el final pierde un poco el rumbo, la película se posiciona por encima de las típicas producciones de terror psicológico.
James Hawes dirige con calidez y desenfado, y se preocupa de mostrar el dolor que abre heridas, así como el orgullo, que le produjo a Winton el tardío reconocimiento de sus logros.
La acción en el campo está tan bien manejada como el ostracismo inicial que sufrió Trautmann tras ganar una medalla en la 2ª Guerra Mundial. Una historia fabulosa.
Este documental sobre la talentosa Jane Birkin, dirigido por su hija Charlotte Gainsbourg, es conmovedor, evita el sentimentalismo y presenta una perspectiva ligeramente provocadora.
Cassel ofrece una interpretación superficialmente convincente del enfermo pintor. Su actuación resulta bastante monótona, al igual que la película, que se desarrolla a través de una sucesión de decepciones, conflictos y algo de pintura.