Trillada y convencional, Motohiro recurre a un material ya desgastado para crear una película de ciencia ficción estándar que no ofrece ninguna novedad.
Lograda y glamurosa, 'The Adventurers' resulta ser tan genérica como su propio nombre. Su apartado técnico destaca por ser casi perfecto, aunque la película requeriría un mayor sentido de aventura para captar la atención del espectador.
Como muchas secuelas que intentan superar a su predecesora para demostrar que ésta no fue una coincidencia, el resultado final es un bodrio más grande, más ruidoso y menos centrado.
Cheang intenta equilibrar la narrativa romántica con la acción fantástica esperada de las entregas previas. A pesar de un comienzo algo titubeante, logra en gran medida alcanzar este equilibrio.
No es que sea mala, pero su tono varía mucho y no está claro su propósito. Parece una de esas películas que experimentaron un cambio de director en algún punto de su realización.
Un montaje ingenioso y efectos especiales simples, pero bien logrados, esconden el escaso presupuesto. Yu muestra una notable capacidad para manejar el contenido relacionado con lo sobrenatural.
Un ejemplo perfecto de narración visual, 'Unseen' también da voz a los que no suelen tenerla: a los niños, en particular a las niñas y sus vidas emocionales.
Iwai demuestra que sigue siendo capaz de crear una obra cargada de lirismo y sutileza emocional. Sin embargo, también resulta disperso, irritante y frustrante, aunque en algunos momentos logra destellos de brillantez.
La película de Martín Boulocq es su mejor trabajo hasta ahora. La capacidad para generar empatía de Camponovo es fundamental para el éxito de la película, sin ella, el director no habría logrado crear esta obra.