Thomas realiza un destacado debut como escritora y directora. El talentoso Culkin brilla, como es habitual, y Garner descubre unos matices sombríos que son realmente encantadores.
Puede que Assayas se haya inspirado en recuerdos biográficos, pero 'Después de mayo' está observada con tanto sentimiento que también evoca un estado de la adolescencia universal y eterno.
A pesar de carecer de originalidad, el debut como director de Anthony Burns se ve lastrado por una nostálgica bruma y un reparto que, aunque agradable, no logra salvar la propuesta.
La mayoría de las actrices son atractivas, pero en última instancia ni siquiera la talentosa Mara puede evitar que la película parezca un retrato difuso de los privilegios.
Intenta todo lo posible para ganarte - sátira, comedia gruesa, incluso romance sincero. Pero como te puede decir cualquier universitario...cuánto más te esfuerzas, más fracasas.
Habla sobre el amor, el dolor, el matrimonio, la amistad y la familia. También sobre la importancia de resistir, de levantarte del suelo una y otra vez, siempre con la eterna esperanza de que algo mejor nos está esperando.
Todo el mundo, jóvenes y viejos, encontrará algo que apreciar en este cuento shakesperiano sobre un león joven buscando el lugar que tiene que ocupar en el mundo.
A pesar de verse afectada por un guion poco original y una dirección convencional, esta película se presenta como una fuerte contendiente en los Oscars. ¿La razón? Julianne Moore lidera el elenco.
El guión carece de sustancia y los personajes secundarios están mal desarrollados, como es el caso de una desafortunada elección para el papel de Lucy Punchy. Val se vuelve cada vez más insoportable, pero al final de la película, ya deseaba ver de nuevo a Walken.
A pesar de un guión poco sutil, Davis y Spencer cuentan con la experiencia y la confianza necesarias para otorgar a sus personajes una considerable profundidad.
Al igual que Apatow redefinió a los hombres de una manera más realista, Wiig puede cambiar la manera en que Hollywood retrata a las mujeres. Ella y la igualmente maravillosa Rudolph entregan un antídoto perfecto a los personajes de plástico de las habituales comedias románticas.
En las seguras manos de Linden, cada personaje tiene el tiempo justo para contribuir al conjunto. Todos son reconocibles, no como clichés o estereotipos, sino como individuos realistas.