Es una película conceptual brillante. El único inconveniente es su dudoso epílogo. Todo se siente tan frío y calculado que la reflexión sobre la banalidad del mal termina pareciendo trivial.
Entretenido puzle de sexo, mentiras y buenos actores gracias a Cesc Gay. Un conjunto que es un ejemplo de esa ligereza que caracteriza a las buenas comedias.
Una arriesgada unión de conceptos, narrativas, escenarios, momentos y personajes que se alinean con el entorno. Esta ambiciosa película es una compleja mezcla de destellos surrealistas que la elevan.
Apasionante ‘thriller’ documental. El ganador del Oscar Bryan Fogel persigue la historia detrás del asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi. (...) su relato es tan brutal que trasciende esos cansinos lugares comunes visuales.
La interpretación de Marinelli logra una conexión genuina con el material original, evitando los clichés típicos de las biografías o adaptaciones estándar. Su enfoque se distancia de la narrativa literaria para adoptar una visión más cinematográfica.
'Sin techo' es una obra intensa y brutal que transcurre en espacios confinados, solo permitiéndose breves momentos de expansión, sin ceder a la sutileza ni ofrecer resoluciones complacientes.
Una idea sencilla y bien calculada para el lucimiento de Jake Gyllenhaal. Lo que en un principio parece una encerrona para el espectador se convierte en un thriller de acción capaz de mantenerlo en vilo.
La caída del imperio Coppola. El proyecto que ha obsesionado al cineasta en los últimos 40 años se queda en un colosal disparate. Padece los mismos excesos que denuncia la propia película.
Un grupo de estudiantes se une para discutir sobre política y tratar de revivir, de manera algo artificial, las películas que surgieron durante el mayo francés.
La primera temporada ha conseguido vincular la saga a su propia historia de reyes, princesas y guerreros. Uno de los aspectos más destacados de esta serie es su atrevido elenco.
El chicle se estira de la manera más lamentable. El guion es un caos total. Ni los actores parecen convencidos de sus papeles, y el intento de dar un giro a la trama solo genera un producto final penoso.
Se echa en falta que el contexto del 78 no quede reducido a lo elemental. Con todo, 'El 47' cumple su amable objetivo, se debe principalmente al descubrimiento de su personaje central y a su actor principal.
Demi Moore se sumerge en un festín de ‘body horror’ que desafía la obsesión por la juventud y la belleza. Su actuación brilla en una película única y audaz.
Martín-Calero explora con sutileza los elementos visuales y sonoros de un drama familiar con toques de terror paranormal. Al adoptar esta estética, la película logra ser efectiva, aunque a veces se desvía de sus intenciones metafóricas.
Discurre como un partido de tenis de gestos y diálogos que si llega a buen puerto es gracias a una escalada en la que los dos intérpretes saben estar a la misma altura.
Loach, a sus 86 años, prueba que su mensaje anti-cínico sigue siendo relevante. Aunque lo que sucede puede ser predecible, resaltar la solidaridad como nuestra única esperanza es un mensaje que nunca debería perder vigencia.