La truculencia morbosa de 'Rimini', con su erótica eurotrash, abre paso a la oscura turbiedad de 'Sparta', conformando un sórdido díptico en busca de los fantasmas del nazismo.
La película se atasca a veces en sus subrayados y aunque el rabioso silencio del personaje de Frances McDormand sobrecoge, se echa en falta más recorrido para su reprimida voz. Con todo, Sarah Polley es valiente.
Si solo fuese una película de venganza, un ojo por ojo dedicado a las manadas que se divierten violando a una mujer, no llegaría a ser la película admirable que es. Es algo más que todo lo que anuncia ser.
Una película que, aunque decae por momentos, se sostiene, entre otras razones, por presentar un cuadro familiar y social en el que la alimentación y el sobrepeso también forman parte de la brecha de clase.
Notable debut de la británica Molly Manning Walker. En ese contexto de sexo y turismo hooligan que la directora describe tan bien se pone en evidencia la inconfesable incomodidad del personaje central.
El impresionante trabajo con los niños protagonistas y, especialmente, la forma en que se aborda el amor y la crueldad en la edad de la inocencia, convierten a 'Close' en un filme que generará una amplia conversación.
Una de las películas más duras y a la vez bellas que se han proyectado en el festival de San Sebastián 2022. Una road movie que combina la crudeza con la poesía.
Filme cuya confluencia de tonos resulta deslavazada y no siempre funciona. Suwa parece preguntarse por la búsqueda de una nueva identidad entre las ruinas. Algo que su bienintencionada película solo logra a medias.
Pese a que la trama resulta predecible al inicio, va generando tensión a medida que avanza y se centra en lo esencial. Su ambiente inquietante se apodera de la historia gracias a un planteamiento de terror clásico, cuyo desarrollo depende de la actuación de los dos protagonistas.
La ambición periodística del material filmado durante los últimos siete años sobre una mujer condenada por asesinato está muy por encima de su convencional resultado formal.
El drama entre padre e hijo no logra despegar. El conflicto entre Idris Elba y su progenitor se ve obstaculizado por la sencillez del guion, además de que el director no logra establecer un tono ni un enfoque adecuados.
Sorprendente ópera prima que aprovecha sus limitados recursos para transmitir un profundo sentimiento de orfandad y soledad, el cual va más allá de las fronteras mexicanas.
Una vez más Kore-eda logra transmitir una gran cantidad de emociones sin esfuerzo aparente. Su amor por los personajes es tan palpable que resulta imposible no emocionarse. A pesar de su tristeza, la película se siente reconfortante.
Sombrío y tenso ‘thriller’. Sin gestos grandilocuentes y con una banda sonora de intensos ruidos ambientales, la película nos sumerge en un paisaje físico y mental solitario con diálogos escasos.
A golpe de fuego y reguetón, la última película de Pablo Larraín es un nuevo portento de uno de los cineastas menos convencionales y más inteligentes de Latinoamérica.
Sorprendente, es una delicada y valiente evocación de Karen Blixen y su sueño de África. Concisa y minimalista, Pérez Sanz construye con muy poco una película llena de presencias, fantasmas y recuerdos.
Película que tiene el gran mérito de adentrase con una cámara en un territorio proscrito. La película no solo pone en evidencia la indiferencia de España con su excolonia sino la indecente opulencia de la familia Obiang.
Una amable historia de amistad escrita en búlgaro. Karra Elejalde e Ivan Barnev son los pilares de una película que encuentra su tono en pequeños gestos. Un encantador filme.
Preciosa, aunque no es completamente redonda. Su historia es emocionante, aunque enfrenta dos inconvenientes. Uno de ellos es la voz en off, que a veces sobreutiliza las palabras de Paolo Cognetti. El otro problema radica en la banda sonora, que resulta difícil de escuchar.