A pesar de que su estructura narrativa y caracterizaciones son irregulares y presenta algunos minutos de exceso en el inicio, logrará resonar positivamente con la audiencia homosexual y urbana.
Un majestuoso espectáculo de imágenes y sonidos, hundido por un guion rutinario que no logra ofrecer una perspectiva novedosa de la cultura pacífica del Tíbet.
Aunque está cuidadosamente elaborada desde una perspectiva histórica, a esta crónica poderosa de amistad femenina y apego le falta enfoque narrativo y elegancia para estimular a nivel emocional.
Una producción de primera categoría, su exuberante música de la época y el Hanks actor en un papel importante, disimulan ingeniosamente una historia ligera e insustancial.
Lee presenta perfiles intrigantes de padre e hijo. Sin embargo, su ambición lo lleva a abarcar demasiado en un solo filme, lo que resulta en un guion desaliñado e irregular.