'Anatomy of a Scandal' es convincente, incluso con sus defectos. Hay momentos involuntariamente cómicos, pero la interpretación es sólida y la historia está demasiado cerca de la realidad como para que resulte increíble.
La película navega entre la comedia absurda y tiernos instantes inesperadamente emotivos, resultando en una obra insensata. Sin embargo, esa misma locura puede ser lo que la vuelve encantadora y, sin lugar a dudas, amena.
Esta precuela es efectiva y amena, y aunque su entorno distópico resulta inquietantemente parecido a nuestro presente, ofrece una disfrutable experiencia.
La serie logra presentar la historia de manera clara y accesible. No es necesario tener conocimiento previo de las películas o novelas para disfrutarla, lo que permite que cualquier persona se adentre en el fascinante mundo de Dune a través de esta precuela.
No es una obra maestra, pero tras ver unos pocos episodios, te sentirás atraído a seguir viéndola. Aunque no cumple con la expectativa de un crossover ideal entre 'Veronica Mars' y 'The O.C.', resulta ser un satisfactorio entretenimiento.
Hay un cadáver en la Casa Blanca y todos, incluso Kylie Minogue, son considerados sospechosos. Con diálogos cómicos y un ritmo vertiginoso, esta serie resulta sumamente entretenida.
Bryce Dallas Howard y Sam Rockwell brindan actuaciones destacadas, mientras que el director Matthew Vaughn demuestra su habilidad en la dirección de escenas de acción. No obstante, los constantes giros argumentales en ocasiones pueden afectar la cohesión de la trama.
Una obra maestra discreta. El cine tiene la capacidad de mostrarnos reflejados en la pantalla, y los temas y emociones que Sciamma aborda son universales e innegables.