La serie parece no saber si quiere ser un drama criminal impactante o un tratado serio sobre los estigmas que rodean a las enfermedades mentales, y como resultado, no acaba siendo ni lo uno ni lo otro.
Una película que malinterpreta tan profundamente lo que a la gente normal le gusta del cine, que parece haber sido creada por alguien que no tiene experiencia en la industria.