El retrato de Hoss de una mujer en conflicto con su entorno es una lección magistral. 'Phoenix' se presenta como un plano onírico que transita entre un oscuro pasado y un presente incierto.
A pesar de algunos problemas de ritmo y una infinidad de personajes poco desarrollados, funciona bastante bien como un retorno a los inteligentes y atmosféricos dramas de estudio sobre investigadores privados.
Con alguna que otra modificación, esta película podría haberse filmado hace 30 años, y probablemente en aquel entonces hubiese triunfado como un producto lacrimógeno con significado. Hoy carece de él.
Winslet ofrece su interpretación más poderosa y emocionalmente relevante en más de una década. 'Wonder Wheel' destaca como una comedia dramática sombría e inquietante.
'Loving' no ofrece trucos sofisticados, pero se beneficia del amable enfoque de Nichols, que deja espacio para que brille el trabajo de sus dos actores.
Una historia de espionaje inteligente y disfrutable. Los primeros minutos de 'Bridge of Spies' son de lo mejor que ha hecho Spielberg en su carrera, aunque el resto de la película se siente más convencional.
'Big Eyes' no es exactamente una catástrofe, pero su descripción superficial de una historia fascinante, que quizás hubiera sido mejor ofrecida con un tratamiento documental, no evidencia al visionario creador que hay tras la cámara.
La película más extraña de Tarantino mezcla el Hollywood pre-Manson con el espectro acechante del movimiento hippie. El resultado es una amalgama de cultura popular vista a través del filtro exuberante del cine del director.
La mejor película de Almodóvar en años. Antonio Banderas ofrece una actuación excelente y la película posee una profunda relevancia emocional, ya que retrata a un artista aceptando la naturaleza íntima de su labor.
Un film sencillo pero agradable que resucita la manera de hacer cine del Hollywood de épocas pasadas, con dos de los mejores actores actuales. Farrelly aborda el material con una confianza que hace que cada momento importe.
Otra fascinante obra poética sobre la identidad fracturada de Colombia. Sobresale a la hora de seguir el impacto gradual que tiene el crimen de generación en generación.
Ofrece una visión inteligente y detallada de cómo Cheney intentó explotar el poder de la autoridad, pero se ve debilitada por un humor grosero y tosco que exagera la naturaleza de su maldad.
Una mezcla atractiva de entrevistas actuales y material de archivo. Las grabaciones de las mujeres siendo evaluadas por sus aptitudes le dan a la película un toque trágico.
La película juega con el estilo de los inicios del cine de Godard en un irónico intento de homenajear su legado y desmitificar su evolución. Ligero e inofensivo, substituye el rigor intelectual de la obra de Godard por suaves sentimientos, pero sin resultar vulgar.