'Mangrove' y 'Red, white and blue' destacan como filmes de género excepcionales, gracias a la profunda complejidad sociopolítica que abordan y a su sólida estructura narrativa, respaldada por un reparto de alto nivel.
Walter Salles captura con maestría el horror de la dictadura brasileña, mientras subraya que la felicidad representa una de las formas más elevadas de resistencia. Fernanda Torres logra transmitir emociones intensas utilizando recursos mínimos.
El director David Hebrero rinde homenaje a Stephen King en esta intensa crónica apocalíptica, que nos transporta a un pequeño pueblo español con un aire casi medieval.
Es complicado no ceder ante el asalto sensorial que ofrece esta película, que comienza plasmando cada contorno de un cuerpo femenino anhelado, solo para luego castigar al espectador por ese mismo impulso voyeur.
La más reciente película del director español está repleta de referencias y homenajes fílmicos, pero no se queda dentro del cine: es una subversiva historia de amistad y comunión.
Frente a 'Gladiador II', no me queda más remedio que mover el dedo pulgar hacia abajo. ¿Por ser tan ridícula? No, más bien, por no ser lo suficientemente ridícula.
Thompson brilla con fuerza en este papel, logrando no solo explorar un nuevo mundo, sino también un profundo autodescubrimiento. Su viaje es irreversiblemente transformador.
'Duna, parte dos', dirigida por Denis Villeneuve, presenta múltiples interpretaciones, desde lo cómico hasta lo grandioso, pero ninguna de ellas se siente completamente realizada.
se trata de una bien calculada provocación moral, que difícilmente dejará ecuánime a cualquier mexicano que haya vivido y sufrido la fallida e interminable guerra contra el narcotráfico iniciada hace tres lustros.
Berger, Naranjo y Volpi se enfocan en analizar las implicaciones políticas y diplomáticas del affair Florence Cassez-Israel Vallarta, en lugar de desenredar la compleja trama policial que rodea el caso.
Este tipo de ejercicios siempre son disparejos, ya que algunos cineastas se centrarán en crear pequeñas películas familiares que pueden resultar encantadoras para quienes están cerca, pero no siempre logran conectar con el público en general.
El mayor problema de la película radica en la falta de cohesión en su elenco. Saoirse Ronan brilla en su actuación, pero Emma Watson y Eliza Scanlen no logran aportar, mientras que Florence Pugh, aunque es efectiva como la Amy adulta, no convence en su interpretación como la versión infantil del personaje.
La historia se basa en una premisa interesante, desarrollada de manera efectiva con giros argumentales que, aunque se pueden prever, se complementan con una construcción de personajes muy atractiva.