En su adaptación televisiva, los clichés ininterrumpidos que conforman el best seller del malagueño Javier Castillo son transformados en un formidable thriller compulsivamente visible.
Puenzo logra generar una auténtica tensión en esta predecible historia sobre el despertar moral de la clavadista, interpretada de manera muy convincente por Souza. Sin embargo, el desenlace simbólico se presenta como más contradictorio que otra cosa.
Las dos actrices son excepcionales, aunque se da la impresión de que 'Lingui' fue seleccionada para la competencia oficial más por su temática que por su ejecución algo reservada. Sin embargo, es importante destacar que el veterano Haroun evita cualquier indicio de explotación.
Como directora, Pereda muestra una seguridad visual notable al ensamblar escenas de horror gore muy efectivas, que logran hacernos saltar en nuestros asientos en más de una ocasión.
De Angelis y sus dos coguionistas han escrito una fiel adaptación de la novela original, sin renunciar a varias aportaciones argumentales, dramáticas y visuales genuinamente cinematográficas.
La transparente mirada humanista de Koreeda, sin cinismo ni dobleces de ningún tipo, termina imponiéndose por encima de cualquier asomo de crueldad o de egoísmo.
Ahora que he vuelto a ver 'El séptimo sello' después de tantos años, me doy cuenta no solo de que la película es más ágil de lo que recordaba, sino que también muestra mucho más humor del que uno podría suponer.
El resultado es genuinamente absorbente: la verdad inventada por Petri y su equipo termina resultando más real, incluso más dolorosa, que la realidad misma.
El espacio liminal que significa el pasaje de la niñez a la adolescencia es visto por la directora y su equipo creativo como el escenario de una desbordada e imaginativa expresión lírica.
Una película que tiene la convencional estructura dramática de cualquier telefilme, solo que con muchos mejores recursos de producción y un intérprete doblemente oscareado como actor protagónico.
El laberíntico diseño narrativo de 'La maravillosa historia de Henry Sugar' no se impone al planteamiento moral del relato sino que, al contrario, lo sostiene grácilmente, empatando la desatada artificialidad de la forma con la profunda emotividad del fondo.
La reflexión sobre los orígenes de la creación artística, alternadas con las divertidas aventuras de Nicolás, son mostradas a través de una luminosa animación en dos dimensiones. La mejor cinta animada que he visto en el año.