Una película excesivamente larga, ya que intenta abarcar una gran cantidad de elementos, quizás en exceso. Sin embargo, esta crítica parece originarse más de un cinéfilo algo malhumorado que de una verdadera queja hacia un "blockbuster" rebosante de imaginación y colores.
Decididamente infantil, la película elude las sutilezas y las sofisticaciones de otras películas animadas de Dreamworks, como 'Kung Fu Panda', 'Shrek' y 'Cómo entrenar tu dragón'. En lugar de eso, 'Trolls' se enfoca en captar la atención a través de lo visual y, en la mayoría de las ocasiones, lo logra.
Carlyle interpreta a un personaje resentido y violento, pero que en ocasiones muestra destellos de ternura y compasión. Esta ambigüedad resalta como una de las grandes virtudes de la película, que se posiciona entre las mejores que se verán este año.
Con esta película, el actor experimenta un nuevo renacimiento en su carrera. Stallone ha interpretado en ocasiones papeles que evidencian que es más que solo un cuerpo musculoso.
La película se salva en cierta medida gracias a sus impresionantes y ruidosas secuencias de acción, pero es la actuación del veterano austríaco la que realmente ilumina esta llamativa superproducción digital.
Contra casi todo pronóstico, la quinta película de la serie logra ofrecer un cierre (supuestamente) definitivo, rescatando algunos elementos que hicieron de la primera entrega la mejor de la franquicia.
A pesar de algunas carencias en la actuación, nos encontramos ante una de las maravillas del Hollywood actual, un producto que alcanza a audiencias en todo el mundo. 'Rápidos y furiosos' ha ido perfeccionando su enfoque y mejorando sus recursos para ofrecer una auténtica "experiencia matiné".