Apuesta por huir de la estética digital convencional, adoptando un estilo que remite al anime de los años 70. Esto puede sorprender a quienes no anticipaban un retorno a la magia del universo Dreamworks/Shrek.
Para nada domesticados, los fanáticos del terror y el suspense de cámara se verán cautivados. Se presenta una conversación que oscila entre diálogo y monólogo interior, encapsulando la esencia magistral del terror.
Ligera y decididamente camp en su narrativa cómica, 'Corgi, las mascotas de la reina' debería haber mantenido ese mismo estilo en su presentación visual.
Hooper plantea un melodrama cantado en lugar de un musical. Es lo más parecido a una película muda, centrada en los primeros planos de sus angustiados protagonistas, de los cuales extrae las emociones de manera intensa.
En la narrativa presentada, emerge un drama profundo que critica la falta de atención hacia los olvidados en nuestra sociedad. Es un llamado a la conciencia que no debería pasar desapercibido.
Una película excepcionalmente bella y que, aunque se desconozcan las entregas de la serie original, nos regala una novela-río que nadie debería perderse.
Dura poco más de una hora y Justin Timberlake realiza una actuación decente, pero aún así persiste la impresión de que la película no cumple con las expectativas.
Es un thriller cargado de energía, al mismo tiempo que ofrece una profunda reflexión sobre la oscura realidad actual. 'Los miserables' captura la tensión, el enojo y la violencia que se manifiestan en una sociedad en crisis.
Sigue siendo una comedia certera, con momentos surrealistas al estilo Monty Python. Es ágil y llena de energía, causando estragos en cada plano y dejando un regusto amargo en cada situación cómica.
Segunda aventura en la pantalla de esta familia disfuncional, que revela de manera cómica la vergüenza y ocurrencias propias de una Euskadi auténtica, dejando atrás los clichés de la comedia convencional.
Aunque la originalidad puede no ser su fuerte, el enfoque que utiliza esta inquietante película de terror capta a la perfección la esencia del género y define lo que entendemos por terror.
Modélico producto de género, repleto de agradables influencias, argumentales y estilísticas. Una maternal disyuntiva sangrienta resuelta con ese cíclico guiño al Mal que toda buena película de miedo sabe dar.
Su enfoque realista y social, con un retrato familiar que provoca risas involuntarias, opaca una producción bien lograda y un clímax explosivo que se presenta demasiado tarde, dejando al espectador sumido en el aburrimiento.
Radiografía, con brocha gorda pero implacablemente, los arquetipos de la sociedad española tan actual como eterna. A pesar de que se contenta con lo más fácil pudiendo haber sido más incisiva, servidor no puede menos que agarrar la hoz y defenderla.
Artesanía que transforma a Rambo en una especie de criatura enajenada, salvaje y brutal, como una rata de túnel vietcong, merece ser reconocida como una herejía lúcida que redefine su carácter original.
Mejora exponencialmente a su predecesora y logra lo que la primera no supo o no quiso hacer. Lo que realmente impacta es un Denzel Washington que sorprende con su entrega en las actuaciones serias.
Película que captura la esencia del terror nihilista de los años 80. Renny Harlin regresa con una cacería impactante que inicia con una secuencia magistral en 'loop', reminiscentes de su cuarta entrega de 'Pesadilla en Elm Street'.
'El Círculo' crea una atmósfera de inquietud que recuerda a las obras de Ira Levin y Michael Crichton, envolviendo al espectador en una trama de tensión constante.