Le falta el estilismo y la originalidad de un Lionel Messi, pero logra obtener un empate aceptable fuera de casa. Se trata de una comedia argentina que intenta ser más intelectual de lo que realmente es o de lo que se podría esperar.
Desde la primera imagen de esta destacada película, nos sentimos completamente conectados con el protagonista y esa conexión perdura a lo largo de los intensos y emocionantes 90 minutos que siguen.
Posee una fuerza, ritmo y capacidad de sorpresa en la parte de thriller que convierten a la película en una de esas pequeñas propuestas cinematográficas que nadie debería perderse.
Disponemos de suficiente contenido para sumergirnos en la historia, disfrutando tanto como si estuviéramos leyendo un cómic o una novela de ciencia-ficción.
Es un thriller que presenta una estructura de intriga y de investigaciones, aunque se siente como un mero atractivo visual, complementando un ejercicio de estilo noir que navega por los dilemas morales similares a los de 'La noche se mueve' de Arthur Penn.
Los comentarios directos sobre la vida familiar y el capitalismo en su obra son su aspecto más flojo. Sin embargo, como un ejercicio dentro del género en un ambiente oscuro, además de su referencia a la interpretación de Kevin Costner en ‘Mr. Brooks’, resulta absolutamente impecable.
'Justi&Cia' se presenta como una brillante road movie y al mismo tiempo un poderoso manifiesto social. Ofrece un grito de protesta entretenido y contundente que resuena con la realidad de la España actual.
El pincel digital permite regresar a la artesanía de Méliès, coloreando cada fotograma de sus fantásticas fábulas, que cobraban vida gracias al nuevo y mágico medio del cinematógrafo.
A pesar de algunos momentos fallidos y de un actor que sobreactúa, el resto de la película resulta un deleite para aquellos que extrañan el estilo de Terence Young y Charles Bronson en los años 70.
Majísima serie B de ciencia-ficción, 'Skyline' revela rápidamente su enfoque sincero y directo, mostrando desde los primeros minutos una clara pasión por el género. Su propuesta atrevida y con un bajo presupuesto ofrece una experiencia entretenida y sorprendente.
Un divertimento con moderada mala uva y puntuales destellos de ingenio a cargo de su terceto protagonista nos invade la agradable sensación de que acaso lo único que querían hacer era un homenaje o marciana aproximación al Ivan Reitman de 'Los Cazafantasmas'.
Se reconoce por tener un enfoque que cautiva a los amantes del cine, siendo un falso documental que destaca como una de las más intrigantes producciones de nuestro país.
Un prodigio en términos de diseño de espacios y de animación, ha perdido la maravillosa ingenuidad de la Disney de 'Los hijos del capitán Grant'. Empiezo a sentir que me estoy desconectando de propuestas como esta.
Entregado sumisamente a su estrella, Cavayé se luce en alguna escena pero sacrifica su voz frente a la fuerza de un Dany Boon que borda un personaje antológico.
Es tan divertida y tan británica como 'Los apuros de un pequeño tren'. Entre la buena energía intercultural y la calidez en la descripción de sus personajes, el filme de Rubén Alves logra captar la atención del público.
Un ataque directo a la corrección política y las convenciones sociales. Es asombroso que un producto comercial encuentre su humor en el maltrato slapstick hacia los niños, pero sorprendentemente, resulta bastante gracioso.