A pesar de su forma minimalista, el discurso teológico de 'Hadewijch' resulta ser más claro de lo que pretende Dumont. Aunque hay matices, se insinúa que un fanático podría fácilmente reemplazar el objeto de su devoción.
Esta película no es solo una recreación de la versión de 1992, sino una exploración al estilo de Herzog sobre la autodestrucción. Aunque las narrativas son diferentes, comparten un elemento en común: el protagonista refleja las visiones extremas y contrastantes de los directores a cargo.
Un thriller erótico que sigue el abecé del género: un juego que parece inocuo deja de serlo cuando se rebela la psicosis de un jugador. Pero esa es la primera capa. Debajo yace otra, mucho más perturbadora.
Nada que se haya visto en el cine mexicano reciente puede preparar al público para la intensidad y oscuridad de los últimos momentos de 'Chicogrande'. Esto se comprende como el desenlace adecuado para una película que evita los clichés y el folclore promovido por el cine de la Revolución.
Un paisaje mental que invita a abandonarse a las emociones y sensaciones de los personajes, antes que a buscar entenderla desde la lógica convencional.
Sacha Baron Cohen reveló en 2006 que era suficiente con indagar un poco para exponer el racismo, la misoginia, la homofobia y otros males latentes en la sociedad estadounidense. Catorce años después, se da cuenta de que estos problemas ya emergen a la vista.
Cruise regresa como el agente Ethan Hunt, aportando a la película una sensación de autenticidad a través de su dedicación física. El director Christopher McQuarrie nos recuerda que las producciones de gran presupuesto pueden ser realmente cautivadoras.
La cuarta entrega de la exitosa saga de terror, iniciada por James Wan, explora los conflictos del pasado de la vidente Elise. Al mismo tiempo, nos recuerda que los auténticos horrores están aquí, en nuestra propia dimensión, y no en universos paralelos ficticios.
'Loveless' presenta personajes incapaces de sentir, cada escena resalta esta desconexión emocional. La dirección de Zvyagintsev utiliza paisajes desolados y una paleta de colores fría para enfatizar la inquebrantable esterilidad del ambiente.
Demuestra dos aspectos: es posible que una ficción, en virtud de su construcción brillante, conecte al espectador con realidades difíciles y que, en ámbitos como la creación, el regreso de la inversión no se calcula en pesos.
La mayor contribución de McQueen radica en su colaboración con Michael Fassbender, un actor que demuestra ser capaz de romper barreras y alcanzar nuevos horizontes.