Es significativo que la televisión haya elegido este momento tan problemático de la política británica para rendirse ante los hijos más desagradables de Thatcher. Quizá sea mejor, una vez más, dirigir nuestra mirada hacia el futuro.
A pesar de contar con personajes predecibles y una historia algo absurda, 'Notting Hill' logra ser agradable, aunque no alcanza el nivel que uno esperaría.