La película no logra contenerse con su impresionante selección de canciones memorables, sus increíbles coreografías y un reparto secundario muy sólido.
Lo que von Trotta muestra acerca de sus personajes femeninos resulta fascinante. Sin embargo, la figura de la rehén atraviesa la historia como un elemento onírico, lo que debilita la credibilidad de este thriller con perspectiva feminista.