Más simplista que catártica. Se queda corta en importancia. En definitiva, se ve obstaculizada por sus diálogos sinuosos, sus caracterizaciones genéricas y sus débiles intentos por crear suspense.
Es como si Warner Bros ingiriese un emético y vomitase toda su propiedad intelectual. James carece del atractivo carismático de Jordan que, aunque no era actor, potenciaba a la original con su puro encanto.
La acción es prácticamente ininterrumpida desde el principio hasta el final, pero nunca resulta ni remotamente emocionante debido a un montaje de estilo Cuisinart que reduce todo a un incomprensible y confuso desenfoque.
Más violenta y agresiva, y afortunadamente menos pendiente de su mitología que en otras entregas, 'Underworld: Awakening' es estrictamente para los conversos.
'Saw 3D' presenta las acostumbradas escenas de torture porn elaboradas que los seguidores conocen y aprecian. La película mantiene coherencia tanto en estilo como en contenido con las entregas anteriores.
Bloom ofrece una devastadora interpretación en un drama muy poderoso. Con esta mezcla entre violencia, sexo y religión, sorprende que el film no haya sido escrito por Paul Schrader.