Cage no dice ni una palabra en toda la película. Pero, ¿para qué? Su mera presencia le da sentido a todo lo que necesitamos saber, y su intensidad física habla por sí sola.
Tiene suficientes desnudos y gore para agradar a la audiencia a la que va dirigida. Pero no consigue transmitir su crítica social sobre los adolescentes religiosos.
Aunque hay una larga tradición cinematográfica de mezclar comedia con sustos y excelentes efectos, este deslucido trabajo no logra ser ni divertido ni aterrador.
El hecho de que 'Best Sellers' funcione como lo hace es testimonio del ultraprofesionalismo de Caine y de la hábil interpretación de Plaza. Trabajan tan bien juntos que uno desearía que estuvieran en una película mejor.
Un despilfarro de talento actoral. Se trata de una película peculiar que aspira a ser cómica, pero provoca más vergüenza que risas. Es probable que te lleve a abandonar la sala antes de que termine.
Parece una novela de Philip Roth que el autor ha tenido la decencia de no publicar; 'Chronically Metropolitan' no deja ningún cliché sin levantar. Resulta pomposa.
Una comedia británica que evoca el estilo de un piloto de una sitcom de los años 70. Afortunadamente, las brillantes actuaciones son suficientes para que 'Dough' logre destacarse por encima de sus convencionalismos.
'Cavemen' no tiene nada innovador que aportar sobre su temática, y las convenciones de género que presenta son tan predecibles que no lograrían superar el episodio piloto en una serie de Fox.
Ofrece la oportunidad para que sus fans encuentren una constante hilaridad en sus payasadas inmaduras. El resto de nosotros solo podemos menear la cabeza y preguntarnos sobre el futuro de la civilización.
Intenta darle un toque romántico a un argumento con grandes dosis de rareza al estilo 'Twilight Zone'. Y aunque no siempre logra hilar bien todos sus extraños giros argumentales, la confianza que muestra su estética hace de este director novato un talento a seguir.
Mezclar la comedia negra con la violencia gráfica no es tan fácil como Tarantino hace que parezca. Tiene algunos momentos entretenidos, pero nunca logra superar la sensación de ser un producto demasiado manido.