Después de un comienzo interesante, la trama se torna empalagosa. Se trata de una película de terror de bajo presupuesto que avanza a un ritmo demasiado pausado.
Es una película de terror que no logra destacar, ideal para ver en la televisión por cable. Hace un intento, pero el resultado final es bastante común.
Las muertes en la película son tan exageradas que no causan ni miedo ni risas, y los efectos especiales a menudo intentan ser diferentes, pero terminan siendo un tanto absurdos.
'I Still See You' resulta ser una experiencia exhaustiva, ya que exige al espectador familiarizarse con abundante terminología, lo cual puede sentirse como un estudio más que como una simple película.
Los momentos más cercanos y personales aportan una chispa emocional a la película. Sin embargo, la trama es bastante escasa. Dorff, que debería tener oportunidades más destacadas, ofrece una actuación convincente.
Este proyecto, que evidentemente toma como referencia el clásico 'Le Salaire de la peur', no logra ser tan cautivador como un episodio habitual de 'Ice Road Truckers' en History Channel.
Un emotivo tributo cinematográfico que, a pesar de su ternura, no escatima en profundidad. Su característica más destacada es la abundante utilización de entrevistas antiguas con amigos, familiares y colegas de Belushi, lo que añade una capa significativa de intimidad.
Bautista se establece como un destacado protagonista de acción. Su carisma, presencia y condición física lo convierten en una verdadera estrella del género, haciendo que la película sea muy recomendable.
La escabrosa y poco convincente 'Shut In' podría haber hecho honor a su título. Watts, como siempre, aporta su interés y atractivo, haciendo lo mejor que puede en un papel que no logra brillar.
Jones demuestra una notable capacidad para sostener la tensión, lo cual es digno de destacar considerando que esta es solo su segunda experiencia dirigiendo un largometraje.
Una idea intrigante no logra proporcionar un desenlace satisfactorio. 'Beach House' establece un ambiente de tensión adecuada, pero no logra definir su rumbo.
Esta propuesta no logrará complacer ni a quienes esperan un drama profundo centrado en los personajes, ni a los aficionados al cine de desastres. Los fans de este último género se sentirán decepcionados, ya que el caos presentado carece de la espectacularidad que buscan.
Las escenas de lucha están bien coreografiadas y editadas, pero su constante presencia puede llegar a hacer que la experiencia visual se vuelva monótona.
El talentoso elenco no logra salvar a esta película que es épica, opresiva y tediosa. Tanto los elementos dramáticos como los de acción carecen de cualquier atractivo.
Blake Lively utiliza tantas pelucas que las escenas de acción se asemejan a un sketch del programa de Carol Burnett. Este es uno de los numerosos elementos cómicos que surgen de forma involuntaria en la película.