Personal de manera devastadora. Funciona con solidez, presentando un retrato poderoso de un artista obligado a lidiar con la opresión y las recriminaciones del gobierno.
El icónico personaje de Tyler Perry vuelve a la carga en esta comedia llena de humor irreverente, que se sustenta mayormente en bromas subidas de tono y comentarios mordaces.
Presenta algunos momentos de susto interesantes y brinda a Kilmer la posibilidad de resaltar su carisma actoral. Sin embargo, el guion no logra explorar todo lo que podría.