Si bien tiene sus momentos y logra provocar algunas carcajadas, se nota que se esfuerza en exceso por agradar. Sin embargo, al menos hay un intento de ofrecer entretenimiento.
El curioso caso de una película que necesita ser más larga. Dura 90 minutos, pero es tan amable y agradable que un poco más de exposición habría venido muy bien.
Todos los films de Bong tienen una visión salvaje de las divisiones de clase en Corea del Sur y teniendo en cuenta los problemas económicos de nuestra época, podemos conectar fácilmente.
Se trata de una narración clásica, que tiene tanto sus virtudes como sus defectos. Luhrmann destaca como un verdadero showman, disfrutando de su propia extravagancia. En ocasiones, es justo lo que se necesita.
Es a menudo absorbente e irresistible, aunque no sea tan convincente como las dos primeras series. Parte del problema, sobre todo en los primeros episodios, es que hay tantos personajes, y batalla tras batalla, que resulta un poco confusa y repetitiva.
Es tal como se anticipaba: un filme entretenido con efectos especiales superiores a los de Marvel, repleto de acción y una abundante variedad de monstruos. Logra su objetivo.
Escrita, dirigida y protagonizada por el comediante Hitoshi Matsumoto, esta película, como muchos superhéroes, presenta un trágico defecto: carece de sentido del humor.
El Capitán América se encuentra con Indiana Jones, y el resultado es deleitante. Esta película resulta enormemente cautivadora, destacando las brillantes actuaciones, especialmente las del carismático Anthony Mackie y el legendario Harrison Ford.