Es un drama oscuro, divertido y emotivo que ofrece una visión fascinante de la disfuncional y reprimida familia Fisher. Su sala de funerales no solo es un escenario, sino que se convierte en un lugar brillante donde se desarrollan historias profundas y conmovedoras.
Es magia. La historia es apasionante, las actuaciones son geniales y el guion de Paul Abbott es sobresaliente (...) Un drama excelente, inteligente y maduro.