'A Field in England' es una obra que desafía las categorizaciones convencionales, lo que la convierte en una experiencia única. Este drama de terror, ambientado en el contexto de la guerra civil inglesa, es un fascinante ejemplo de cómo se pueden romper las reglas del género.
Es un híbrido intrigante, que combina elementos del típico realismo social británico con florituras más expresionistas, reflejando las convulsiones y los rápidos cambios de humor de Lily.
Tamer El Said captura la esencia de su entorno de forma orgánica, presentando la historia como un diario de viaje lleno de poesía. La emotiva actuación de Khalid Abdalla eleva aún más la experiencia cinematográfica.
La película destaca por su humor, aunque su ritmo es bastante acelerado. Hay situaciones que resultan efectivas, mientras que otras no logran conectar del todo.
Lo más destacado son las persecuciones, explosiones, engaños y traiciones, presentadas a un ritmo tan acelerado que resulta difícil notar las debilidades de la trama.
Los efectos especiales son en ocasiones asombrosos. Sin embargo, el melodrama familiar, el drama adolescente y los elementos de ciencia ficción no se integran de manera efectiva.
Martin Koolhoven descubre un lirismo en medio de la sordidez en esta intensa obra cinematográfica. Pearce ofrece una actuación que resulta tanto singular como inquietante.
'An Autumn Afternoon' puede inicialmente parecer centrada en la cultura japonesa, pero realmente aborda cuestiones que resuenan a nivel universal, resultando en una experiencia muy conmovedora.
Los niños pueden sentir que la trama es oscura y poco interesante, mientras que los adultos podrían verse sorprendidos por su compleja moralidad. La narrativa avanza en múltiples direcciones contradictorias, creando una experiencia difícil de seguir.
Un festín para los fans del cine de autor francés. Este drama familiar, lleno de sustancia y detalles, no aporta nada innovador, pero su naturaleza convencional contribuye a su atractivo.