'Napoleon' es una experiencia sorprendente. Como película de guerra, posee una escala, ambición y grandiosidad tan desmesuradas que incluso eclipsan a 'Apocalypse Now'.
Lo que hace a la película especial, a pesar de sus convencionalismos, es su lado conmovedor. Los cineastas muestran suficiente habilidad y convicción en el tratamiento del material.
Visualmente impresionante, pero en gran medida difícil de entender. La película mezcla una filosofía moralista posmoderna con elementos de thriller que se sienten genéricos y a menudo superficiales.
Un viaje sumamente ambicioso y entretenido. La auténtica 'maravilla' de 'Infinity War' es que, a pesar de sus dos horas y media, nos deja deseando más.
Lo más sorprendente son sus colores deslumbrantes, su fotografía intimista y efectos visuales, las secuencias de danza y el uso ingenioso y ocurrente de las localizaciones de París.
Entretenimiento comercial desechable. Gracias al carisma y la firmeza de Johnson, así como al sentido del ridículo presente en la película, 'Rampage' logra poseer un cierto encanto.