Aunque los giros de la trama no son del todo sorprendentes, sí generan intriga. Es loable ver a una actriz afroamericana en la pantalla, enfrentándose a dos íconos masculinos blancos.
'Cuba and the Cameraman' resulta fascinante, en parte por su enfoque en las realidades políticas. Sin embargo, su verdadero valor radica en las conmovedoras historias de las personas que retrata.
Los temas que aborda son tan significativos que resulta incómodo calificarlo como un documental convencional y monótono. Además, posee una calidad evasiva.
El enfoque de Schroeder resulta sereno y distante, lo que potencia la devastación de los eventos que narra, logrando así un mayor impacto en el espectador.
La película retrata a los voluntarios y sanitarios que asisten a los peregrinos, permitiendo que estos personajes vivan momentos de sinceridad. Sin embargo, lo más notable de la obra es la profunda compasión que transmiten.
Al inicio carece de profundidad, tanto en el guion como en la iluminación. Sin embargo, no está mal dedicar dos horas a una película que, en gran medida, resulta entrañable.
Jacir demuestra ser una directora que se adhiere a lo esencial; la película carece de superficialidades. Además, su talento creativo y su sensibilidad aportan una dignidad notable a su obra.
Un nuevo episodio de 'Buenos Actores, Un Guion Cuestionable'. La premisa es prometedora, sin embargo, la forma en que se lleva a cabo, junto con toda la estética, evoca una versión simplificada de 'The Grifters'.