Comienza bien, con ritmo e incluso buena pinta, pero se convierte en una soberana tontería; miles de bichitos repugnantes, demenciales exaltaciones de magia negra y un final interminable. Lo mejor, Assumpta Serna.
Como indica el título, se explora el mapa del corazón humano a través de un viaje por el Ártico, Canadá y Europa. Un cartógrafo se adentra en el círculo polar ártico y establece una amistad con un niño esquimal.