Se ve reforzada por las vívidas e interesantes actuaciones. Captura una época política tumultuosa y a uno de sus líderes más coloridos con profundidad y fuerza emocional.
Lo más valioso de este fascinante y hábil documental es dejarnos con la sensación, más allá de Whitey, de que no se hará justicia hasta que desaparezca la corrupción.
La obra de Hitchcock, 'Psycho', sigue teniendo una frescura, valentía y modernidad que la destacan incluso hoy. En contraste, la versión de Van Sant parece hacer que esas mismas cualidades se sientan más bien pintorescas y desfasadas.
Este tipo de historia se ha narrado en numerosas ocasiones en el cine y la televisión, pero es poco común ver personajes tan únicos compartiendo sus propias vivencias.