Se ve reforzada por las vívidas e interesantes actuaciones. Captura una época política tumultuosa y a uno de sus líderes más coloridos con profundidad y fuerza emocional.
La 20ª película de Almodóvar, y la mejor en mi opinión desde 'Volver', hace ya una década, es una película de tal maestría que te recueda que el cine americano aún no tiene a nadie que se compare a él.
Aunque el retrato de Salles ofrece una visión incompleta del hombre y su arte, rinde homenaje a un cineasta que sigue siendo uno de los creadores más destacados y fascinantes en el ámbito del cine.
Lo más valioso de este fascinante y hábil documental es dejarnos con la sensación, más allá de Whitey, de que no se hará justicia hasta que desaparezca la corrupción.
Una comedia romántica clásica que has disfrutado en múltiples ocasiones. Gracias al talento de Malkovich, Close y Stewart, la película logra mantener cierto interés.
Original y dinámica. El decepcionante destino de la historia subraya que los presupuestos estilísticos de Dogma 95 no tienen nada que ver con la verdad humana.
Aunque su perspectiva es restringida y proporciona una visión simplificada, los conflictos idealistas que retrata son sin duda impactantes y conmovedores.
La producción es excelente, pero carece de la intensidad dramática y la conexión erótica indispensables para hacer vibrar la historia de la conocida figura con su joven asistente.