Como monólogo, 'Old Baby' se presenta como una obra destacada y provocadora, aunque también resulta algo cansada y carece de humor en gran medida, lo cual puede parecer contradictorio.
Con una propuesta formal audaz y una narrativa que se desplaza entre distintos momentos temporales, la obra evoca una atmósfera melancólica y oscura. Sin embargo, opta por no cerrarse a una resolución clara, abrazando la ambigüedad y explorando la incomodidad sexual en un entorno nebuloso.
El viaje resulta ser más entretenido y alegre de lo que uno podría imaginar, y ofrece una serie ininterrumpida de momentos impresionantes, tanto para los aficionados a la historia de The Grateful Dead como para aquellos menos susceptibles.
Este documental ofrece una perspectiva reducida y bastante simbólica del problema de las adicciones, representando solo la punta de un inmenso iceberg que oculta un peligroso trasfondo.