Una reflexión inolvidable sobre la amistad y la infancia. Un retrato del antes y el después, de lo íntimo de la amistad y de la devastación de perderla, con una actuación central asombrosa.
Los documentales musicales tienen la capacidad de brillar o fracasar al mostrar a los artistas durante sus presentaciones. Lo destacable es que logra captar los momentos en que Barnett se muestra más a gusto.