Después de verla en acción en su terreno, la idea de ver a Hanna en un entorno urbano moderno resulta cautivadora y despierta el deseo de ver toda la temporada.
Estridente, ofensiva e hilarante. Es un viaje salvaje que desafía los límites del humor y la provocación. Esta película logra captar la atención desde el primer momento, ofreciendo una experiencia única que no dejará indiferente a nadie.
Todo parece ligeramente ridículo. Los interiores de Attilan se ven sosos, básicos y brutalistas, mientras que el diseño de vestuario y producción no resultan ni deslumbrantes ni valientes.
Si bien no logra alcanzar la divertida ocurrencia de la misión suicida en Manhattan que plantea John Carpenter en 'Escape from New York', definitivamente se entretiene en su intento.