Es graciosa, encantadora y funciona. Si quieres ver una buena serie de televisión, tienes que ver 'The Great North'. Es adorable, cautivadora, amable y tiene buen corazón.
Es una serie audaz y serena, inquietante pero placentera, melancólica pero ridícula, a la vez satírica y comprensiva. Todo ello presentado por creadores que tienen fe en su público, porque saben que la conexión es mutua.
Si te atraen los relatos delictivos, hallarás aspectos intrigantes y un desenlace que podría complacerte. No obstante, es necesario que toleres y pases por alto varios detalles inconclusos.