'La flor' es una celebración de la narración, presentando un enfoque antiguo donde el placer de relatar historias resulta en una multitud de subtramas que se desarrollan de forma arbitraria.
Más relevantes e intrigantes que su aspecto artístico son la relación de Sidan con su padre. Aunque es una trama más sencilla, la belleza del paisaje rural es cautivadora y la cámara captura de manera sensual la danza de las hojas en los árboles.
El esquema resulta algo anticuado y se revela claramente como una fórmula para crear momentos dramáticos. Afortunadamente, también incluye reflexiones intrigantes.
En la superficie la historia es bastante elaborada. Rappeneau demostró ser un director y guionista refinado. Para quienes no conocen su obra, esta entrega es una mala representación de su talento.
Este documental captura de manera encantadora el espíritu de su época. Se presenta con la misma irreverencia y, en ocasiones, presenta una abundancia de información que era típica del modernismo político cinematográfico de aquel entonces.