Jerzy Skolimovski presenta en Essential Killing un enfoque estilístico en el que las interpretaciones políticas, aunque completamente legítimas, tienen un papel secundario y periférico.
Reúne el total de ingredientes de una historia cursi: romance mezclado con ciencia ficción revestida de aforismos new age. La gran pena es ver a Ellen Burstyn en un papel menor y a años luz de su calidad como actriz.
Aunque no es una propuesta novedosa, el enfoque temático de Richard Curtis, que combina el romanticismo con la ciencia ficción, resulta frecuentemente atractivo y agradable.
Dentro de una estructura clásica que define claramente principio, desarrollo y final en cada episodio, 'Una pistola en cada mano' ofrece instantes de alegría, diálogos agudos y las situaciones habituales que terminan sorprendiendo al espectador.
La película retrata de manera preocupante y poco creativa las relaciones amorosas del protagonista. Lo más problemático es que algunas de sus acciones se asemejan a las de otros personajes, lo que resalta la falta de originalidad y profundidad en esta obra.
'Mortdecai' tiene altibajos: ciertas escenas carecen de humor, las expresiones de Depp se vuelven repetitivas y la trama se desvia hacia senderos poco atractivos.
Menis destaca con sutileza y precisión en el uso del espacio off. El personaje de María, con su rostro inocente, refleja alegrías pasajeras y una rápida maduración forzada por las atrocidades del mundo.
La película entrelaza la política actual y la añoranza por un pasado perdido, ofreciendo una representación poco sutil de la Italia actual a través de un guión impactante y estructurado de manera tosquedad.
A pesar de su formato convencional y su reducida propuesta cinematográfica, 'Videocracy' genera controversia y descontento, provocando reacciones de enojo y molestia, especialmente debido a los primeros planos de la impecable dentadura y la perpetua sonrisa del padrino Silvio.
Curiosa y gratuita propuesta la de 'El último exorcismo', aunque nadie cree que las posesiones diabólicas terminen con esta película de bajo presupuesto.
El perro Molina muestra un avance respecto a otras obras del autor, destacando una mayor atención en la dirección de cámara y en la composición de los encuadres. Esto no debe confundirse con mero esteticismo, sino que revela un trabajo detallado y cuidadoso del director en el ámbito de la actuación.
Las influencias estéticas de la película se mueven entre las obras de Robert Bresson y Carl Theodor Dreyer, creando un estilo singular en el que Reygadas se muestra a gusto.
Una noche de encuentro, donde las palabras fluyen y revelan temores y deseos. Atracción y seducción se entrelazan en un vaivén constante, creando un ambiente cargado de emociones.
Una película que capta la atención a través de su intensidad, siempre apostando por manipular las emociones de los espectadores sin rodeos. Al final, logra triunfar por su valentía y su enfoque directo.