Es posible que 'Julieta', el último largometraje de Almodóvar, sea una película más respetable que buena. 'Julieta' es una cinta arriesgada. Lo más discutible que tiene es tal vez su estructura de relato.
Es conmovedora y grandiosa esta película. Cumple con estándares donde el género no siempre califica. Cuenta una historia, perfila un personaje, entrega información, ayuda a entender un mundo que se vuelve entrañable incluso a quienes se nos escapan muchas de las oscuridades del rock.
Revelador. En el fondo es una reflexión sobre las falsificaciones del cine no muy distinta a la de 'El ocaso de una vida', la obra maestra de Billy Wilder.
LO mejor- hay un cineasta lo bastante maduro para dar cuenta -como le gustaba a Renoir- que todos los personajes tienen sus razones, que aquí nadie es héroe ni villano por anticipado.
La película no logra convencer del todo, ya que nunca queda claro si [Denis] la creó para acompañar a su protagonista o si su intención es mostrar lo desorientada que está en sus simples fantasías románticas.
Pocas veces he visto tanta bobería y tantos lugares comunes juntos -y además tan largos- como en esta historia de papá buena onda y supuestamente divertido e hija deshumanizada, fría, calculadora y canalla.
Sin duda, la cinta aborda una dimensión política que el realizador ha explorado consistentemente. Sin embargo, su cinismo es tan profundo que no se la toma demasiado en serio.
Su deshonestidad básica radica en hacer de los personajes pobres y tristes cucarachas al servicio de un espectáculo que se pretende divertido, audaz, puntudo y demoledor. Pero la verdad es que es aburrido, ramplón, reiterativo y cretino.
'The square' se encuentra ligeramente por encima de los estrenos convencionales. Es sorprendente que haya obtenido el premio en Cannes. Sin embargo, mi opinión es que no lo merece. La nueva obra de Ruben Östlund genera más revuelo que sustancia.
Lo que menos me convenció de 'La La Land' fue su puesta en escena. La película parece confiar poco en los planos generales y en el esplendor continuo del baile. La cámara apenas se mueve para capturar la danza, lo que resulta en un uso excesivo del montaje.
La dirección de Denis Villeneuve infunde a la obra un aire de grandeza, autoconciencia y un profundo sentido de trascendencia que realza la inspiración original.