El aspecto visual del film es su mayor acierto, presentado con gran claridad. Phillips demuestra ser un buen director, aunque en esta ocasión se enfrenta a un guion que carece de solidez.
El tema central de la película no logra sostener toda la duración del largometraje. Se puede notar la presencia de relleno narrativo a lo largo de la proyección.
El filme ilustra los retos que implica salir a buscar empleo, todo ello envuelto en la esencia clásica de las películas de serie B, lo que agrega un toque de diversión a la trama.