A pesar de su elegante presentación y su mensaje oscuro, puede parecer excesivamente vulgar y manipuladora para conquistar a los votantes de la Academia.
La película presenta un esfuerzo notable en animación y diálogos, logrando ofrecer una experiencia que, aunque carece de relevancia, cumple con lo que promete en esos 80 minutos.
Majestuosa e inmaculada, Jolie irradia una serenidad que conmueve profundamente. Algunas escenas permanecen grabadas en la mente, incluso después de que las luces se apagan y el telón se cierra.
Hay instantes en los que esta repetitiva comedia de acción dirigida por Seth Gordon logra resplandecer brevemente, solo para volver a caer en la mediocridad.
Todo este corazón se despliega en una cinematografía que resulta no solo visualmente atractiva, sino también auditivamente cautivadora, con actuaciones que destacan por su sutileza.