Las trivialidades que suelen ser entretenidas en un diario o blog a menudo no tienen la misma chispa en una novela. 'Un suceso feliz' muestra claramente que lo mismo se aplica al cine.
La obra de Benoît Jacquot ofrece un entusiasmo especial para los aficionados al género, ya que su esencia se despliega en un reflejo fragmentado. Su verdadero valor radica en lo que evoca de otras obras, en particular los brillantes melodramas de François Truffaut.
La trama sigue a un niño afroespañol que emprende un viaje en solitario para encontrar a su padre, con un enfoque que busca conmover. Sin embargo, el director de 'Plata quemada' evita caer en la sentimentalismo y, en cambio, mezcla el drama con comedia, astucia y tensión erótica.
Secuela ineludible que sorprende al ser superior a la anterior. Sin embargo, aún hace falta un toque adicional de terror. Quizás la tercera entrega, insinuada en el epílogo, consiga al fin provocar el miedo que se espera.
A pesar de sus incoherencias, lo más destacado de la última película del director de Driver es su rica atmósfera onírica, gracias en gran medida al excepcional trabajo de la directora de fotografía argentina Natasha Braier.
Se trata de un filme que desafía la norma establecida de que las películas deben incluir sonido. Krasinski, con su audacia, presenta un nuevo enfoque en el cine, creando un género inexplorado: el filme experimental de monstruos.
Una película de monstruos requiere que el espectador se involucre para que el terror sea efectivo, y en este caso, el monstruo no logra causar miedo. A pesar de algunos momentos interesantes al final, la película es en gran medida decepcionante.
Esta aventura futurista, bajo la dirección del cineasta detrás de 'Hellboy', trasciende el simple hecho de ser otro intento de replicar 'Transformers' con criaturas aún mayores. En cambio, el enfoque en el gigantismo permite explorar su verdadera pasión: los monstruos.
El debut del australiano Troy Nixey cobra vida con inquietantes criaturas humanas que la película, de manera tradicional, mantiene oculta entre la penumbra.
'Rapera a los 40' busca ser la voz de la clase media negra, un grupo social que a menudo permanece en silencio, sin olvidar ciertos elementos de drama convencional.
'Yesterday' parece darse cuenta, a medida que avanza, de que su idea central no tiene suficiente desarrollo, transformándose en una parábola sobre la bondad de un hombre atrapado en una situación complicada. Sin embargo, esta fábula no logra avanzar.
En 'La marea', el debut ficticio de Vignatti, el director buscaba explorar la complejidad interna de su solitaria y angustiada protagonista a través de una observación casi silenciosa. Ahora, Vignatti opta por un enfoque narrativo que resulta en una obra de calidad variable.
Una diferencia clave entre las películas destacadas y las mediocres radica en cómo las acciones de sus personajes los definen. Por ejemplo, en Berlin Calling, el protagonista podría ser cualquier otro profesional, como un mecánico dental o un obrero de la construcción, sin que la esencia de la historia se altere.
Asombrosa actriz debutante, Katherine Savard muestra una impresionante variedad de emociones mientras su personaje se enfrenta al vacío que reina en su existencia fuera del agua.
La fotografía en blanco y negro de David Gallego demuestra que, en términos de expresividad visual, matices y escalas, así como en la creación de formas mediante luz y sombra, este sistema lumínico continúa brillando con todo su esplendor más de un siglo después.
En 'Alamar', la claridad surge de la conexión que la cámara establece con el entorno: paisajes, personas y sus interacciones. Es especialmente notable la relación de los personajes con los espacios que ocupan.
Smith logra superar las expectativas al combinar elementos trascendentales con situaciones inverosímiles, culminando en un desenlace místico. Sin embargo, se siente una falta de aprovechamiento del talentoso elenco, lo cual es decepcionante.
Una película en la que es posible cambiar de una narrativa a otra, ambientada en una Nueva York típica de película, que gira en torno a las celebraciones de fin de año.
La película presenta una narrativa episódica que refleja la brutalidad de la guerra, iniciando con una crítica sobre su horror, pero concluye exaltando al soldado estadounidense como el verdadero héroe.