Jezabel está meticulosamente estructurada. Cada escena, canción y diálogo están impregnados de intenciones claras por parte del equipo creador. Es un filme que destaca por su calidad de producción.
La película trasciende sus metáforas, ofreciendo una narración sólida, especialmente realzada por las actuaciones de la madre y la hija. Refleja comprensión y un sentido renovado de la vida.