Es un thriller de caza de brujas que carece de la profundidad necesaria para resultar auténtico y de la energía desinhibida que lo haría realmente emocionante.
Sin nada que se acerque a la originalidad, 'Hitman's Wife's Bodyguard' es una secuela de acción y comedia genérica cómo mandan los cánones. Alabada sea Hayek, que al menos le da gusto.
Toma el pulso a la vida contemporánea y la encuentra loca, aterradora y, sobre todo, divertida. No todo encaja, pero sí lo suficiente como para que sea un placer audaz y repleto de estrellas.
'A Boy Called Christmas' es una historia navideña bastante convencional, con un sólido elenco británico, una dirección creativa y un mensaje conmovedor.
No logra resolver la carencia de drama que es esencial para su funcionamiento como película. La narración, por otro lado, ofrece una atmósfera acogedora y de confianza.
Es una aventura más dinámica que 'Potter IV', pero carece de la majestuosidad y riqueza de 'El señor de los anillos'. Aun así, es una adaptación disfrutable.
Una interpretación discretamente deslumbrante de Frances McDormand. Una directora meticulosa y conmovedora al mismo tiempo. La vida en la carretera nunca había sido tan tiernamente capturada, tan políticamente viva ni tan profundamente emotiva.
Un debut sorprendente de un talento explosivo. Lo que le falta en ritmo narrativo lo tiene en imágenes bellas, interpretaciones naturales y una visión del mundo propia.
Una película hecha para televisión que fue tan remarcable que se estrenó en el cine. La tarjeta de presentación de Spielberg es una obra distintiva poco común.
La película incluye todos los elementos fundamentales de 'Police Academy' y se posiciona entre sus mejores secuelas, sin embargo, la franquicia en su conjunto se siente muy desactualizada, lo que limita su impacto.
Irónicamente, dado que el mantra de sus personajes consiste en abrazar lo extraño, no hace casi nada fuera de lo común o diferente, siendo 93 minutos prudentes y rancios. En realidad, nunca hace clic.
Un híbrido de comedia y terror que, aunque es convencional, logra cautivar gracias a la simpatía de sus protagonistas, sus agudas bromas y su profundo aprecio por el género que parodia.