Las escenas de las batallas y la representación de los nazis y héroes caen en estereotipos que dificultan la conexión emocional con la historia. Es preferible optar por un juego como 'Call of Duty'.
Mikati presenta un cambio de tono que resulta torpe, y a pesar del cuidadoso desarrollo de personajes, no logran captar el interés del espectador en el momento del astuto desenlace.
Dos partes crudas y reales, y una parte manipuladora. 'CODA' logra presentar personajes interesantes y emociones auténticas en un arco narrativo familiar. Sin embargo, destaca el magnífico papel de Emilia Jones.
'Dear Evan Hansen' ofrece una melodía atractiva para abordar preocupaciones relevantes y contemporáneas, aunque carece del dramatismo y la habilidad cinematográfica necesaria para impactar de verdad.
Aunque no logra cohesionarse del todo, presenta numerosos méritos. Destaca también la labor de Simon Bird como director, quien sin duda merece ser reconocido.
Lo que le falta en amplitud cinematográfica, lo compensa con una profundidad emocional bien lograda, gracias a un guion cuidado y a las sutilezas en las interpretaciones de Firth y Tucci.
'First Cow' es el arquetipo de Kelly Reichardt: una película lenta y humilde, pero perfectamente elaborada. Las interpretaciones de John Magaro y Orion Lee son estelares y, a la vez, sutiles, lo que enriquece la obra.
Se apoya en exceso en el encanto de su golden retriever. Puede que esté construida con la idea de que los perros son los más sabios, pero el resultado final es estúpido.
Escenas increíbles y canciones que han entrado en la cultura para siempre, su ritmo es extremadamente bueno y está interpretada con belleza. Uno de los mejores musicales jamás hechos.
Una película de guerra en la que nadie parece experimentar miedo, incertidumbre o angustia. Tras 'Saving Private Ryan' y 'Dunkirk', resulta sorprendente que todavía se produzcan filmes bélicos de esta manera.
Es una película policíaca de lo más divertida, con muchas risas, mucho estilo e interpretada con brío por un reparto de calidad. Además, confirma a Saoirse Ronan como una Diosa de la comedia.
Joanna Hogg ofrece una magistral clase sobre cómo realizar una secuela: más profunda, más entretenida y más creativa que la anterior. Es una cineasta que se encuentra en el apogeo de su talento.