Una prueba de que, en las manos correctas, los documentales son capaces de tener más corazón que cualquier película. Esta además tiene alma. Maravillosa.
Su ingenio le otorga una vitalidad que supera a otras adaptaciones bien elaboradas pero frías. Además, exhibe un aspecto visual impresionante y cuenta con actuaciones excepcionales.
Este western, cautivador y oscuro, no resulta del todo insípido, pero la profundidad poética de la novela original se siente ausente en la adaptación cinematográfica.
West presenta una narrativa astuta, pero su excesiva cantidad de giros desdibuja cualquier mensaje sobre las mujeres, convirtiéndose en un caos poco claro.
A pesar de las deficiencias de un Roger Moore envejecido, algunos gags posmodernos poco efectivos y un villano que carece de profundidad, la película cuenta con una trama sólida que mantiene el interés.
Es distante y carece de la elegancia y control que se veía en 'Goldfinger'. Connery disfruta en las escenas de riesgo, con diálogos ágiles y las clásicas bellezas que suelen acompañar a Bond.