Ni el más noble de los propósitos construye, necesariamente, una película inquietante, fracturada o perturbadora, como parece exigir la historia de origen.
Quien tenga la sensibilidad cultural muy a flor de piel puede estar confundido con esta película: es un cine de vocación masiva, una comedia de productor.
La cinta ocasionalmente presenta virtudes escénicas y coreográficas que merecen ser destacadas. Sin embargo, como se ha mencionado, logra cumplir con su objetivo.
Esta fábula anti-odio se hace incontestable cuando es capaz de hacer funcionar la maquinaria cómica. Presenter simultáneamente un libelo contra el odio y una denuncia del horror convierte el visionado de esta película en una experiencia extraña e inquietante.
Elíptica, económica, bien concebida y mejor ejecutada, he acá una película sensible a la belleza y consciente del daño que las personas pueden hacerse.
He acá una película que sabe hacer explotar a su personaje y hundirlo en la depresión, pero que se desentiende de aquello que no puede ilustrar con un “gran momento”. Que puede ser verosímil, pero rara vez resulta verdadera.
Menos logrado es el modo que tiene de instalar históricamente a Van Gogh, donde parece ceder a la tentación, presente hasta en su propio título, de pensar retrospectivamente en el artista visionario, de hacer futurología con el diario del lunes en la mano.
La película no aporta nada innovador y se basa en muchos clichés, recorriendo casi todas las etapas que cualquier aficionado al cine de boxeo ya conoce. Sin embargo, cumple su cometido de manera efectiva, que es lo que realmente cuenta.
El debut animado de la popular línea de juguetes de plástico no es 'Lego, la película', pero algo consigue. Es cine para niños, después de todo, aunque no excluye al resto.
No es una comedia romántica inolvidable, tampoco una dramedia excepcional, ni la película por la que recordaremos a López: por el contrario, se pierde en la marea de cintas de su especie.
Muy cuidada en lo que respecta a la fotografía, vestuario y dirección de arte, 'La favorita' es una sátira en ocasiones exquisita, capaz de provocar y sonrojar, especialmente a quienes levantan el meñique al tomar su taza de té. Sin embargo, no logra despertar un gran entusiasmo ni desafiar convenciones.
Como thriller, 'Destrucción' puede exagerar en su escenificación y en los dilemas morales que presenta. Sin embargo, hay algo intrigante en su enfoque y en la interpretación de Nicole Kidman.
Esta interpretación audaz se aparta de los clichés de las "películas familiares", ofreciendo emociones más profundas. La originalidad de la obra radica en su capacidad de inspirarse en la tradición al mismo tiempo que logra innovar.