Todas estas escenas ya las has visto antes. La diferencia entre esta película de espías y otras radica en que casi todos los personajes visten de manera similar y son intercambiables, lo cual no representa una gran novedad.
Emmerich no comprende del todo la magnitud de la historia y la guerra, lo que hace que las subtramas del guion de Wes Tooke se sientan superficiales e irrelevantes.
Una obra menor: un drama esquemático y monótono. Tiene algo de ingenio visual y puede ser interesante como una inversión perversa de los tropos de biopics artísticos.
Como película, es lenta y en ocasiones, aburrida. Pero como declaración de uno de los directores en activo más veteranos de Hollywood, ofrece su cuota de modestas y brillantes reflexiones.
Aunque puede ser evocadora como obra atmosférica, presenta ciertas inconsistencias. Sin embargo, logra captar la atención del espectador con su sinceridad.
Un thriller de espías entretenido pero poco memorable. Brad Anderson no logra transmitir la personalidad ni el énfasis psicológico que caracteriza a sus películas de terror.
'Atomic Blonde' es una obra fetichista intrascendente de extremos estéticos. Su enfoque en travesuras puramente cosméticas no aburre, pero resulta intencionalmente poco envolvente, incluso a nivel visceral.
Un interesante retrato coral de unos típicos bichos raros envueltos en crueles circunstancias: transmite el aprecio de Eastwood por el invididuo por encima de las masas mucho mejor de lo que haría cualquier discurso.
El trasfondo habitual del MCU refuerza la sensación de que se trata de una obra carente de personalidad. Presenta todos los elementos que se pueden esperar de una película de ciencia ficción y superhéroes, pero solo si hace mucho tiempo que no ves una.
"The Woman Who Left" recompensa a los que tienen paciencia. La película ofrece una de las narrativas más convencionales, envolventes y satisfactorias de la filmografía de Diaz.
Como su héroe, 'Aquaman' es una película grandiosa, extravagante y llena de entretenimiento. Sin embargo, los atlantes carecen de ese toque divertido que se esperaría.
Aunque siempre está bien ver a artistas expresarse, uno no puede evitar desear que la obra sea algo más emocionante y menos lenta y académica. A pesar de tener toques de humor, se siente un tanto monótona y le falta dinamismo. Sin embargo, es una experiencia que se deja disfrutar.