El humor, que oscila entre lo ácido y lo absurdo, es esencial para entender la perspectiva de sus personajes, quienes son retratados de manera exagerada y obstinada.
La historia de 'Midnight Sun' recuerda a la de la Cenicienta. Los empleos de los personajes parecen ser solo un recurso para hacerlos parecer genuinos. Es una película que resulta predecible y sin sorpresas.
Ofrece una descripción memorable de un hombre que no está preparado para lidiar con sus propios sentimientos, una viva imagen de lo que nos sucede a muchos de nosotros.
El personaje de Ben Omar resulta ser realmente cautivador, logrando conectar con conceptos que se asemejan a aquellos que se comparten en los relatos míticos.
Shaft se caracterizaba por su atractivo, elegancia y confianza. En contraste, la nueva película no logra transmitir esas cualidades. Además, la historia resulta ser un verdadero caos.
La destreza de Kitano como guionista y estilista, su talento para representar auténticas matanzas y su capacidad para emplear elipsis dentro de la narrativa es lo que sostiene esta retorcida y cínica película.
Sólo ofrece una mirada superficial a las personalidades implicadas. La película es demasiado extensa, pero al menos presenta un enfoque más artístico en comparación con los documentales de crímenes reales.
La película de Mel Gibson cambia de géneros y se vuelve aún más ridícula. Su duración es excesiva, tiene múltiples subtramas y abundantes anuncios encubiertos.
Un viaje inteligente y sociable que resalta una idea poco tratada: cada película se conforma por elementos que suelen pasar desapercibidos para el espectador común.