[Jones] pone a prueba los límites de la paciencia humana. Con un guion insípido y carente de hilo narrativo, 'Mute' se enfrenta a la necesidad de depender únicamente de lo visual, dejando a un lado el desarrollo de personajes que resultan desagradables.
Contiene algunas de las imágenes más sublimes sobre una juventud en la que todo es posible, pero también captura la desesperanza y la soledad de ser joven sin nada que hacer.
Se basa en clichés típicos del thriller, pero la trama es débil, presentando un romance que recuerda a los que aparecen en los anuncios de marcas de tecnología y teléfonos móviles.
Es una película que parece haber sido diseñada más que dirigida, y editada en torno a principios de color y línea, más que en torno a la actuación o la trama.
Gudegast logra captar la atención del espectador a lo largo de la mayor parte de los 140 minutos. Aunque carece de originalidad y cae en un machismo estancado, su enfoque directo permite que la historia funcione.
Perturbadora y divertida de forma oscura. Una visión del mal absoluto que de alguna manera se vuelve más inquietante y sugestiva cuando es más obvia y literal.
La tediosa precuela de 'The King's Man' carece de la diversión violenta de sus predecesoras, intentando equilibrar entre la comedia y la inteligencia, pero termina sucumbiendo más hacia lo absurdo.
La película resulta agotadora y carece de intensidad. La inclusión de un contador de tiempo no logra crear tensión, y el antagonista de la Interpol es tan ridículo que no aporta nada a la trama.
El humor, que oscila entre lo ácido y lo absurdo, es esencial para entender la perspectiva de sus personajes, quienes son retratados de manera exagerada y obstinada.
La historia de 'Midnight Sun' recuerda a la de la Cenicienta. Los empleos de los personajes parecen ser solo un recurso para hacerlos parecer genuinos. Es una película que resulta predecible y sin sorpresas.
Ofrece una descripción memorable de un hombre que no está preparado para lidiar con sus propios sentimientos, una viva imagen de lo que nos sucede a muchos de nosotros.
El personaje de Ben Omar resulta ser realmente cautivador, logrando conectar con conceptos que se asemejan a aquellos que se comparten en los relatos míticos.
Shaft se caracterizaba por su atractivo, elegancia y confianza. En contraste, la nueva película no logra transmitir esas cualidades. Además, la historia resulta ser un verdadero caos.