Hay un aspecto que realmente impacta y se entiende – más que nada – si se es mujer. Hay gestos, miradas, sutilezas hasta en la respiración que te permiten entender todo un segundo plano de conversación.
Una hermosa historia que celebra el amor por el cine y el respeto por los roles que a menudo son pasados por alto. Sin duda, es la película que más risas nos ha arrancado en esta edición de Cannes.