Las situaciones no son demasiado originales, pero están presentadas con tanta energía, ingenio y ternura que todas esas situaciones similares que ya has visto se volatilizan.
La miniserie de Cinemax, compuesta por siete episodios, resulta interesante y cuenta con buenas actuaciones. Sin embargo, también se siente increíblemente aburrida.
Un equipo de guionistas y cineastas predominantemente masculino limita la complejidad de una mujer asesina a estereotipos superficiales como el uso de pintalabios y un instinto maternal, lo cual resulta insatisfactorio.
Es tan inmersiva y narrativamente ordenada que es casi imposible perderse. La historia del personaje de Tamar ofrece los placeres de un thriller de espionaje.
La segunda temporada se mantiene afilada, vibrante y disruptiva. Su poder radica en la sinceridad, y 'Lady Dynamite' ofrece una buena dosis de ambas cualidades.
Una sátira que carece de profundidad y un drama sin mucha inspiración. A pesar de sus intentos de parodia, la serie parece reacia a ofrecer una crítica contundente o una representación clara del ámbito evangélico.