El filme de Fabrice Bracq adapta la popular novela de Clicquot de Mentque, pero opta por un enfoque caricaturesco en sus personajes. A lo largo de la historia, no logra superar los clichés y se enfrenta a reiteraciones que afectan el desarrollo narrativo.
La película es adecuada en su presentación visual y en su ejecución, aunque su desenlace resulta un tanto confuso. La dirección de Lecchi sigue un estilo sobrio y carece de excesos de acción.
Inspirándose en el estilo de los hermanos Dardenne, Senez desarrolla un drama humano que se aparta de los excesos y está impregnado de una sensibilidad única.
La película destaca los problemas de distanciamiento entre padres e hijos, ofreciendo una mirada valiosa sobre estas dinámicas. Sin embargo, sería enriquecedor haber escuchado también las perspectivas de las parejas de estos padres.
Tiene un buen ritmo, estupendos actores y se alimenta en el documental con su utilización de fotos fijas, videos caseros, fotos o películas de la verdadera protagonista.